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Mi gato no quiere comer y duerme mucho ¿Qué puedo hacer?

Mi gato está triste y no come

¿Sientes que tu gato está triste? ¿Notas que tu gato no come y duerme más de lo habitual?

Si parece que tu gato no es tan enérgico como antes o no se siente bien, la falta de apetito reemplazado por largas horas de sueño fuera de lo usual son síntomas que hay que seguir de cerca para detectar posibles enfermedades a tiempo.

Los comportamientos inusuales o repentinos de los gatos, y su lenguaje corporal tienen mucho que decirnos, debes prestarle atención y actuar a tiempo para evitar problemas mayores.

 

¿Por qué mi gato no quiere comer?

Uno de los indicadores clave de que algo anda mal es que tu gato pierda el apetito y el interés por el alimento, por ello debes prestar atención a la alimentación de tu gato y si ha dejado de comer repentinamente.

La falta de apetito puede ser causa de diferentes condiciones y síntomas como infecciones, insuficiencia renal, pancreatitis, problemas intestinales y cáncer.

Pero descuida, no debes alarmarte, muchas veces puede ser algo más simple como un dolor de muelas.

 

Enfermedades dentales en mi gato

La mayoría de los gatos adultos tienen alguna etapa de enfermedad dental, pero puedes notar que a pesar de que tu gato se queja, intenta hacer el esfuerzo por comer o cambiar su alimentación.

por ejemplo, puede preferir comida húmeda en lugar de pienso o viceversa, algunos incluso intentarán comer su comida entera y sin masticar.

También existen otros problemas bucales, como un problema en el esmalte de tu gato, traumatismo, llagas, etc.

Para evitar estos problemas dentales existen productos que te ayudan a mantener sus dientes en buenas condiciones, es decir, a mantener una buena salud oral que finalmente redunde en una buena salud general.  Entre ellos está el aditivo para el agua de perros y gatos y por otro lado el Gel dental sin cepillado; por otro lado, y si enseñaste a tu gato a dejarse cepillar los dientes desde pequeño, existen las cremas dentales para ellos con cepillos especiales con los que podrás mantener sus dientes limpios, libres de placa y sarro, causales de la mayoría de las enfermedades dentales.

 

Problemas sistemáticos 

Si tu gato no quiere comer como antes también puede deberse a una enfermedad renal, la cual, a medida que progresa tiende a volver a tu gato más exigentes con la comida y por ende comer menos de lo que solían hacerlo.

También puede deberse a una enfermedad hepática, puede sentir náuseas y no querer comer, o gastrointestinal, la cual tiene síntomas similares a la enfermedad hepática, tu gato puede sentir náuseas y no querer comer, o ser exigente con la comida.

 

Problemas relacionados con el estrés

Los gatos también pueden sufrir de estrés o ansiedad que los lleva a tener pérdida del apetito, situaciones como extraños en el hogar, mudanzas, nuevas mascotas, entre otros, pueden parecer cambios insignificantes, pero puede ser muy estresante para ellos y puede hacer que el gato no quiera comer.

Incluso la depresión puede causar este comportamiento en los gatos, ellos también sienten lutos, duelos, abandonos, tristeza o soledad.

 

¿Cuándo preocuparse?

Si tu gato no quiere comer, pero luego de un muy corto periodo de tiempo vuelve a sus hábitos alimenticios normales, no hay mucho que preocuparse, aunque no está de más que averigües qué le sucedió haciendo un poco de investigación en los eventos que ocurrieron durante ese período de tiempo.

Sin embargo, si tu gato deja de comer durante más de 24 horas lo mejor es comunicarte con un veterinario. Cuando los gatos dejan de comer aumentan sus síntomas y riesgo de enfermedades y es posible que necesite abordar múltiples problemas, en lugar de solo la razón original por la que no estaba comiendo.

Aunque la visita al veterinario es necesaria, también puedes seguir algunos métodos simples para estimular el apetito de tu gato.

Por ejemplo, darle algo que le guste como croquetas, sardinas, comida húmeda, o pescado, administrados con moderación, así confirmarás si se debe, por ejemplo, a que está cansado de la misma comida de siempre, o si definitivamente no quiere comer absolutamente nada, lo cual debes tomarte en serio y ver el veterinario de inmediato.

 

¿Por qué mi gato duerme mucho?

Los gatos suelen dormir de 12 a 16 horas al día (o más). Los gatos salvajes necesitan dormir para mantener su energía para perseguir y cazar, y aunque los gatos domésticos no necesitan cazar para comer, siguen manteniendo el instinto de dormir y prepararse para la caza continua.

Sin embargo, si tu gato está durmiendo más de lo habitual, podría ser una señal de que algo anda mal ya que, por regla general, los gatos enfermos tienen niveles de energía bajos y pueden padecer de letargo.

No hay una cantidad fija de sueño para indicar un problema o una emergencia de salud, se trata de conocer a tu gato, su rutina, sus patrones de sueño y notar cuando hay un cambio significativo que te indique que algo no anda bien.

 

¿Qué es el letargo en gatos?

El letargo es un estado de adormecimiento e inactividad, es una palabra que se usa para describir a alguien que sufre de una grave falta de energía o debilidad.

Es un síntoma común para un gato enfermo, existen diferentes tipos de letargo

  • Suave: cuando se encuentran mucho menos dispuestos a jugar de lo normal.
  • Moderado: cuando el gato no quiere jugar en absoluto y prefiere dormir más de lo habitual.
  • Severo: cuando no está dispuesto a moverse en absoluto, luchando por mantener la cabeza estable.

Para saber si tu gato tiene letargo solo debes intentar llamar su atención y notar su respuesta. Si no está interesado en jugar como de costumbre, si no le entusiasma su golosina favorita, y no se inmuta ante ningún aroma, es posible que esté letárgico.

 

¿Qué debo hacer si mi gato está letárgico y no come?

Depende de la causa, pero nuevamente, lo mejor es llevarlo al veterinario de emergencia para actuar a tiempo y darle el tratamiento indicado, ya sea medicamento, suplemento vitamínico, cambio de comida, etc., y descartar o actuar a tiempo en caso de posibles problemas de salud más graves.

 

¿Tu gato está actuando de manera diferente?

El signo más común de enfermedad en algunos gatos es esconderse en un lugar tranquilo y fuera del camino. Los gatos por naturaleza suelen ocultar sus enfermedades y debilidades, por lo que a menudo puedes encontrarlos escondidos en una posición encorvada.

Un gato “apagado” puede dormir más de lo normal, pero también no levantar la cabeza correctamente, descuidar su tan característico aseo personal, presionar su cabeza contra muebles y paredes en caso de problemas neurológicos, etc.

Sin embargo, ten en cuenta que los gatos son complejos, existen algunas enfermedades que los hacen más hiperactivos, así como también otras enfermedades pueden hacerlo más agresivo ya que sienten dolor y se encuentran vulnerables.

 

Nadie conoce a tu gato tan bien como tú.

Vigila a tu felino en busca de cambios sutiles en su rutina y lenguaje corporal, si algo simplemente no está bien acude a un veterinario para una detección temprana o prevención. Cuanto antes comience el tratamiento, más rápido volverá tu peludo a la normalidad.

Además hazle compañía, si ves a tu felino decaído entiéndelo y quédate con él, trata de ofrecerle aquello que si desee comer, aunque no sea precisamente parte de su dieta, mantente cerca cuando descanse, evita regaños, usa un tono de voz agradable y dale mucho amor, todo esto influirá en que tu gato se recupere cuanto antes de aquello que lo aqueja.

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